Actualmente Asturias es el unico sitio del mundo donde el rafting está prohibido. En el occidente de Asturias existen varios ríos para ofrecer ese respetuoso deporte. Una politica del principado injusta y con pocas visiones de futuro de un turismo activo de calidad, impide ofrecer deportes de aguas bravas que estan en auge en el resto del mundo. Al mismo tiempo se permite en el río Sella una multitud de barbaridades, como por ejemplo chiringuitos con musica tecno en la orilla donde se pueden tomar copas, que nada tienen que ver con un deporte normalmente respetuoso con el medio ambiente.

Como forma de protesta se puede enviar esa carta al gobierno del Principado de Asturias: princast.es

Asturias podría ser un paraíso para los piragüistas de aguas bravas. Aunque existe una gran afición al piragüismo en el oriente y en el centro del Principado, hay que apuntar que realmente es una afición al piragüismo de pista. Es decir remando en embalses o ríos tranquilos sin dificultad. Pero un pequeño grupo de gente en Asturias se dedica a descender las partes más altas y bravas de nuestros ríos. Esa gente no tiene ningún apoyo por parte de una federación de piragüismo, que actualmente revela su verdadera cara. Dicha federación es casi inexistente y se pelea solo por puestos de poder dentro del organismo.
Pero Piragüismo es mucho más que remar en embalses y bajar en el “Descenso del Sella”, la parte más fácil del río. El corazón del Sella con las aguas limpias y bravas es mucho más arriba, en Los Beyos. La gente que desciende esas partes fuertes tienen el máximo respeto por el recorrido fluvial y su interés es cuidar y defender el río en su estado puro. No es necesario viajar lejos para realizar un programa como “Al filo de lo imposible”, en nuestro paraíso natural, lo tenemos al lado de nuestras casas.
Por desgracia, es Asturias el único lugar del mundo donde está prohibido navegar en los ríos, salvo algunas excepciones como en la parte contaminada del Sella, que también tiene muchas restricciones. A los piragüistas de aguas bravas, los más protectores del río, les persigue una ley totalmente injusta y triste. Estos piragüistas conocen el río mejor que nadie, pues la piragua da la posibilidad de llegar a lugares totalmente inaccesibles para caminantes. Esos aventureros en sus pequeñas embarcaciones podrían apuntar las zonas problemáticas en el río, pero decepcionantemente a estos conservadores del río les tratan como si fueran criminales.
Desde luego, en el extranjero también hay ríos en los que está prohibida la navegación, pero en esos ríos también está prohibida la pesca, la caza, etc., porque son espacios totalmente protegidos.
Lo curioso y sorprendente es que en Asturias protegen los ríos de las piragüistas que no pueden disfrutar de sus aguas, pero no protegen de la afluencia masiva de pescadores. Esto se llama protección selectiva. Las piraguas o canoas no contaminan el agua, no hacen ruido, no matan peces.
El ex - vicepresidente Álvarez Cascos dijo que en otros países también está prohibida la navegación en los ríos salmoneros. Yo he competido en muchos ríos del mundo y puedo asegurar que no es verdad.
La verdad es que por ejemplo en Estados Unidos o Canadá los guardas de ríos vigilan sus ríos remando en canoas y piraguas. Los piragüistas ahí son numerosos y respetados por los pescadores. Existen normas de convivencia y se comparte el río, algo que también se ejerce en países muy cercanos como es Francia.
Tengo mucho respeto a los guardas del río, pero bajando muchos en Asturias conocí cada roca, rama o peor cada coche, rueda, lavadora, nevera etc. en el cauce. Solo se preocupan de los cotos y el resto de los recorridos fluviales cumplen la función de un basurero. Yo creo que en el río no solo viven peces, existen también otras especies que viven del río, y el guardarríos no solo debería ser un guarda de peces. Esto no es culpa de los guardas, es el resultado de una política fracasada.
En el occidente de Asturias también tenemos unos ríos salvajes que valen una noticia aparte de los cotos. El deporte de piragüismo es casi desconocido una vez pasada la desembocadura del río Nalón. En el Esva y en el Eo ni siquiera fuera de la época de la pesca se puede descender legalmente estos ríos poco conocidos. Al navegante les esperan multas de hasta 1.200 Euros por un paseo tranquilo en estos ríos.
Uno de los ríos más guapos y al mismo tiempo menos conocidos es el Agüeira que pasa por los Oscos y por los concejos de Grandas de Salime y Pesoz. Gracias a una expedición en piragua por las profundas gargantas del Agüeira tenemos ahora unas imágenes que parecen del pasado. A lo largo de su recorrido se puede aprender mucho de la historia de nuestra región y entender la convivencia del hombre con el río usando su fuerza sin estropear el hábitat de numerosas especies construyendo monstruosos embales y mini-centrales que son no tan mini como nos hacen creer.
Es cierto que piragüistas y pescadores comparten los mismos intereses: agua limpia, lucha contra la contaminación y embalses y lucha contra el uso de los ríos como vertederos de basura . . .
Esos son los grandes problemas de los ríos: la contaminación causada por los vertidos de pueblos, empresas, etc. lanzados directamente al río.
Se necesitan normas de regulación entre piragüistas y pescadores, pero equitativas y justas. En Alemania las federaciones de pesca y piragüismo luchan juntas por la conservación de los ríos y su entorno natural. En Asturias, país con larga tradición en piragüismo, la federación no hace nada ni por los ríos ni por sus socios que legalmente no pueden disfrutar de unos ríos cada vez más amenazados por minicentrales, vertidos y el poco respeto del hombre al medioambiente en general.